La gimnasia artística femenina de San Juan comienza a abrirse camino dentro de la estructura nacional de desarrollo. María Emilia Molina, de 10 años, y Renatta Vargas, de 9, forman parte del Programa Detectar de la Confederación Argentina de Gimnasia, una instancia vinculada a la formación y seguimiento de jóvenes gimnastas con proyección hacia el alto rendimiento. Detrás de ese paso aparece también el trabajo de su entrenadora, Jésica Heredia, quien acompañó la preparación física y técnica que les permitió ingresar al programa.
El presente de las dos gimnastas también encuentra respaldo en sus resultados dentro de la provincia. Molina compite en Nivel 7 Preinfantil y se consagró campeona provincial, mientras que Vargas lo hizo en Nivel 7 Mini y también obtuvo el campeonato provincial.

Pero el desafío que comenzaron a transitar va más allá de una competencia o un resultado. Detectar forma parte de los Programas de Desarrollo de la gimnasia artística femenina impulsados por la Confederación Argentina de Gimnasia. El proceso incluye evaluaciones y campus en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde las jóvenes son observadas bajo parámetros físicos y técnicos.
Para llegar hasta allí hubo que construir primero una preparación específica en San Juan.
“Ellas lo que hacen es rendir el Programa Detectar. Lo que hacemos es tener una parte física, que la preparamos, y una parte técnica”, explicó Heredia.
La evaluación se divide en diferentes jornadas. Cada ejercicio recibe una puntuación de acuerdo con el grado de cumplimiento y, según detalló la entrenadora, la exigencia física representa uno de los puntos más complejos para gimnastas de edades tan tempranas.

El trabajo apunta especialmente al tren superior y la zona media e incluye ejercicios que requieren fuerza y repetición. Entre los ejemplos mencionados por Heredia aparecen los trabajos en paralelas y las subidas y bajadas por soga.
“La exigencia física es bastante alta”, resumió la coach.
Para reforzar ese aspecto, Molina y Vargas combinan los entrenamientos específicos de gimnasia artística junto a Heredia con una preparación física complementaria.
Técnica en los cuatro aparatos
La otra parte de la evaluación está directamente relacionada con la ejecución gimnástica. Allí deben responder en los cuatro aparatos de la gimnasia artística femenina: salto, paralelas asimétricas, viga de equilibrio y suelo.
“En la parte técnica van en los cuatro aparatos y les piden ejercicios básicos técnicos. Tienen que ir mostrando sus destrezas y se evalúa por la ejecución y por la prolijidad”, explicó Heredia.
Superada la evaluación de ingreso, el proceso no se detiene. El Programa Detectar contempla diferentes campos de entrenamiento durante el año y las gimnastas reciben ejercicios y requerimientos que posteriormente deben presentar en cada concentración.
Para Molina, Vargas y Heredia, el próximo desafío ya tiene fecha: 2 y 3 de octubre, cuando deberán afrontar un nuevo campo de entrenamiento.

Cada encuentro genera, además, nuevas tareas para realizar en San Juan. Los ejercicios solicitados pasan a formar parte de la planificación cotidiana y elevan progresivamente la dificultad del entrenamiento.
“Tenemos que seguir mejorando, seguir generando dificultad y seguir trabajando mucho con la parte física. Ya tenemos un poco más de exigencia porque tenemos sí o sí que lograr para cada campo un ejercicio que a lo mejor no tienen”, señaló la entrenadora.
Un paso que también cambia el trabajo de la entrenadora
Para Heredia, el ingreso de las dos niñas tiene además una dimensión personal y profesional. El proyecto de desarrollar gimnastas con posibilidades de acceder a estructuras de alto rendimiento fue uno de los objetivos que se planteó desde la puesta en marcha de su espacio de entrenamiento.
“Para mí es muchísimo porque nos costó mucho. Es algo que yo buscaba, más que nada por una cuestión de aprender y por ellas”, sostuvo.
Ese aprendizaje no queda limitado a las dos gimnastas. Participar del programa también le permite a la entrenadora incorporar lineamientos, ejercicios y metodologías que después pueden trasladarse al trabajo diario en San Juan.
Heredia considera que Molina y Vargas están dando un paso novedoso para la gimnasia artística femenina provincial por haber alcanzado este proceso de formación nacional a edades tempranas.

“Están haciendo historia en lo que es la gimnasia artística femenina. Son las primeras gimnastas que logran un alto rendimiento a tan corta edad dentro de la gimnasia en San Juan”, afirmó.
El proyecto ya mira un poco más adelante. Mientras María Emilia Molina y Renatta Vargas continúan atravesando los campos de entrenamiento de Detectar, Heredia comenzó a trabajar con la intención de preparar a otras dos gimnastas para intentar incorporarlas al proceso durante el próximo año.
“Es proceso, es proceso y es tiempo”, definió la entrenadora.
Una frase que sintetiza el camino elegido: dos campeonas provinciales de apenas 10 y 9 años que ahora trasladan parte de su formación desde San Juan hasta el CeNARD, mientras detrás de cada evaluación continúa el trabajo cotidiano para sostener su crecimiento dentro de la gimnasia artística











