A los 15 años, Agustín Ramos está a días de cumplir el sueño que comenzó a construir cuando tenía apenas 10: representar a la Selección Argentina de Karate en un Panamericano. El sanjuanino, integrante de la Academia Videla, competirá en kumite, en la categoría hasta 52 kilos, durante el XXXV Panamericano Juvenil Costa Rica 2026, que se desarrollará del 24 al 30 de agosto. Será su primera experiencia internacional con la camiseta argentina y también una oportunidad para medirse con algunos de los mejores exponentes del continente.
La noticia de la convocatoria llegó de una manera que Agustín difícilmente olvidará. Estaba en clase cuando su papá interrumpió la jornada para leerle una carta. Jonathan Ramos, su padre y entrenador, no pudo contener las lágrimas mientras le comunicaba que había sido seleccionado para representar al país.

“Yo también lloré, obviamente”, recordó Agustín sobre aquel momento que cambió su rutina y puso nombre a un sueño que llevaba cinco años persiguiendo.
“Desde que inicié con karate, mi sueño era llegar a la Selección. Gracias a Dios, lo pude hacer a los 15”, contó el joven, que comenzó a practicar la disciplina a los 10 años y medio.

El camino hasta Costa Rica no fue producto de una aparición repentina. Según explicó su entrenador, Agustín viene trabajando desde hace años y fue evaluado en cuatro torneos: Buenos Aires, Mar del Plata, Tucumán y Mendoza. En tres de esas competencias llegó a la final y en dos terminó como campeón, actuaciones que fueron determinantes para su convocatoria.
“Se trabaja muy duro, se trabaja la parte mental, se trabaja la parte física”, explicó Jonathan Ramos.
Ahora, la preparación entró en su tramo final. Agustín entrena de lunes a sábado durante dos horas diarias, mientras intenta equilibrar la exigencia deportiva con el colegio, donde cursa cuarto año de secundaria.
“Lo más difícil es la exigencia física y también la exigencia mental para llevar la escuela junto con el deporte”, reconoció.
Su entrenador, en tanto, trabaja especialmente sobre la ansiedad que genera el debut internacional. La técnica forma parte de una construcción de varios años, mientras que la táctica se trabaja prácticamente todos los días. También hay una mirada permanente sobre los posibles rivales para conocer el nivel que podría encontrar en Costa Rica.
Agustín reconoce sus virtudes y también aquello que todavía debe corregir. Se siente fuerte en las patadas, aunque admite que necesita mejorar la guardia. Jonathan lo define con una palabra: “Sencillo”. Su hijo, con algo más de autocrítica, eligió otra descripción: “Sencillo y desordenado”.
Ese desorden, incluso, aparece como parte de su personalidad dentro del tatami. “Le mete dinamismo”, explicó Agustín, aunque su papá y entrenador insiste con una premisa que también traslada a su vida cotidiana: ordenar, corregir y seguir aprendiendo.

El Panamericano será, además, un viaje particular. Por cuestiones económicas, Jonathan no podrá acompañarlo. Agustín viajará desde San Juan hacia Córdoba y desde allí continuará junto a un grupo de deportistas cordobeses y profesionales que estarán vinculados a la delegación.
La familia realiza rifas y distintas acciones para afrontar los costos, mientras espera respuestas a las gestiones realizadas para conseguir apoyo. La dificultad económica atraviesa el proyecto deportivo, pero no modifica el objetivo de Agustín.
“Expectativa de medalla no tenemos, pero si se da, sería lo mejor que nos puede pasar”, explicó Jonathan, consciente de que será el debut del joven en una competencia internacional y que enfrente estarán representantes de países con gran tradición en la disciplina.
Para el entrenador, ubicarse entre los mejores diez ya sería una actuación destacada. Para Agustín, en cambio, el horizonte es todavía más grande.
“Mi sueño, llegar a un Juego Olímpico”, afirmó.
Antes de pensar en ese objetivo mayor, Costa Rica será el primer capítulo internacional. Allí buscará competir, aprender y regresar con una experiencia que pueda trasladar al dojo de la Academia Videla.
“Voy a venir con la mente muy abierta y con mucha más experiencia”, aseguró.

La historia también tiene otro capítulo dentro de la Academia Videla. De los representantes sanjuaninos que consiguieron la clasificación a los Juegos Evita, que se desarrollarán en Mar del Plata del 1 al 8 de noviembre, cinco pertenecen a la institución. Entre los nombres mencionados se encuentran Ludovico Montaña, Kata Azul, Alexis Pelaitay, Itatí Galván, Gala Atencio, Valentín Carrera y Lionel González.
Mientras el semillero de la Academia Videla se prepara para nuevos desafíos, Agustín ya tiene la mirada puesta en Costa Rica. A los 15 años, aquel chico que empezó a practicar karate por curiosidad está a punto de ponerse los colores de Argentina.

Y cuando se le pregunta qué le diría hoy a aquel Agustín de 10 años, responde con la simpleza que también lo caracteriza: “Que suba la guardia y que le meta más duro, que trabaje mucho más fuerte”.
El tatami le enseñó a pelear. Ahora, Costa Rica le dará la primera oportunidad de hacerlo representando a su país.











